A fines de los 80 del pasado siglo causó furor la película “Alien”, que inaugurara una exitosa franquicia cinematográfica e incluyó el libro de Alan Dean Foster “Alien, el octavo pasajero”. Aparte de la trama de suspense y terror, una parte llamativa de la historia tiene que ver con la comida del futuro.

Lo que para muchos pasó inadvertido y fue otro punto de ciencia ficción, se vuelve una realidad hoy, cuando la Humanidad se debate en el dilema de cómo producir alimentos ante la degradación de suelos y ecosistemas. Una pregunta flota en el ambiente: ¿Qué comeremos dentro de unos años?

Narra Dean Foster en “Alien” que “el siempre funcional autochef del ‘Nostromo’ (la nave) fomentaba indirectamente el individualismo en los hábitos alimentarios” y; tras el encuentro con la criatura, “Kane comía dando enormes mordiscos a las carnes y legumbres artificiales. Agitando una cuchara dijo con la boca llena:

— Lo primero que haré cuando volvamos es comer algo decente; estoy harto de cosas artificiales. No me importa lo que digan los manuales de la compañía, esto sabe a reciclado. Hay un dejo en lo artificial que no puede eliminar ninguna especie ni sazón.

Lambert miró con el ceño fruncido al ingeniero, con una cucharada de un bistec que no lo era de verdad, entre el plato y sus labios:

— Para no gustarte el alimento, lo estás devorando como si fuera la última vez.

— Pues sí, me gusta. Como que crece dentro de uno.

— Debiera crecer —replicó Kane—. ¿Tú sabes de qué están hechas?

— Sí, sé de qué están hechas —replicó Parker—. ¿Y qué con eso? Ahora es alimento.”

Los Alimentos del Futuro ya se Avizoran

Lo que comemos siempre evoluciona y se crean nuevos sabores. Para 2028, puede esperar comer alimentos diferentes a todo lo que haya experimentado antes, afirma el Doctor Stuart Farrimond en un artículo en Science Focus, augurando que para 2028, la comida incluso se adaptará al genoma.

Según el profesional, la nutrición personalizada usará pruebas genéticas para una alimentación saludable adaptada al individuo. El Dr. Jeffrey Blumberg, profesor de la Universidad de Tufts en Massachusetts, insiste en que las pruebas de ADN desbloquearán la nutrición personalizada. “Podré decirle qué tipo de frutas, de verduras y de cereales integrales debe elegir, o exactamente con qué frecuencia”.

Casi ninguno de los productos actuales existió alguna vez en el mundo natural (frutas y verduras han sido criadas selectivamente durante miles de años, a menudo mutadas fuera del reconocimiento de la cosecha silvestre original)

“La cría selectiva de rasgos voluminosos y sabrosos, combinada con prácticas agrícolas intensivas, tuvo costo nutricional. Proteínas, calcio, fósforo, hierro, riboflavina (vitamina B2) y la vitamina C disminuyen en frutas y verduras que tienen cerca de dos tercios de los minerales que solían tener”, confirma Farrimond.

La Comida del Futuro, Diferente en Sabor y Composición

Increíblemente Silicon Valley, la “Meca” de la informática, se convierte también en eje de la innovación alimentaria. Impossible Foods, una empresa emergente, creó una hamburguesa sin carne que sabe a carne y “sangra”. Diseñadas para ser sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, son elaboradas con proteína de trigo y papa, aceite de coco y aromas.

El ingrediente secreto es el hemo, molécula transportadora de oxígeno que hace rojas la carne y la sangre. El hemo usado por Impossible Foods viene de plantas y es producido mediante fermentación. Otras empresas como Beyond Meat y Moving Mountains hacen hamburguesas similares, con bistecs y pollo a base de plantas en la mira.

Y eso no es todo, otras empresas emergentes son pioneras en leche y claras de huevo sin ingrediente animal. Se vienen la carne sin carne y productos lácteos sin lácteos y volvemos a Dean Foster y “Alien”: ¿Comeremos artificialmente en el futuro?

Para completar la imagen; cada vez con menos ficción; Moley Robotics, en el Reino Unido, ya desarrolló una ‘cocina robótica’, compuesta por dos brazos articulados, fogones, horno e interfaz de pantalla táctil. Un robot que puede picar, batir, remover, verter y limpiar. ¿Les recuerda al “autochef” del “Nostromo”?

Comida del futuro y robot

Alimentos Cultivados Como Estrategia De Seguridad

Y si quedan dudas de lo estratégico que resulta ocuparse en lo que comeremos dentro de unos años, un ex funcionario de defensa de EE. UU dijo que “la carne cultivada en células y otras tecnologías alimentarias futuras son fundamentales para la seguridad nacional”, en entrevista para el sitio The Spoon (La Cuchara).

Las declaraciones de Matt Spence, ex subsecretario adjunto de Defensa para Política de Medio Oriente bajo la administración de Obama, vienen a tono con la noticia de que China incluyó la carne cultivada en células y otras tecnologías alimentarias futuras en su plan quinquenal, con lo que la industria alimentaria del futuro se entusiasmó.

Según Spence, “este tipo de movimiento no debería ser tan sorprendente dada la importancia que muchos líderes en las economías emergentes ven en la innovación alimentaria para su seguridad nacional”.

Spence, ahora director gerente de la firma de inversión y asesoría Guggenheim Partners, dice que lo que preocupaba a los líderes de esa región era: “¿Tengo suficiente comida y agua para alimentar a mi población? Tienen una forma de producir carne de la que la gente quiere más a medida que se enriquece. Y la ecuación no cuadra a menos que hagamos algo nuevo”.

El gobierno de EE. UU considera esto importante, recientemente otorgó una subvención a Tufts para un centro de excelencia de proteínas alternativas, aunque no se compara con el enfoque integral de la cuestión en China, Israel, Taiwán y otros países.

Spence afirma que tecnologías alimentarias futuras hagan diferencia. “Hay una tecnología y un cambio que podemos hacer todos los días según lo que comemos, y me cuesta mucho encontrar otras áreas de seguridad nacional en las que haya ese tipo de solución disponible”.

La Comida del Futuro, cada Vez más Lejos de la Ficcion

Future Meat Technologies, empresa israelí, produce una variedad de carnes; incluso de res y pollo; directamente de células animales. Según un comunicado de prensa de la compañía, invierte la mayor parte de su financiación en I+D (investigación y desarrollo).

En 2020 construyó la primera instalación piloto de producción de carne cultivada del mundo”, para vender lo que llama “productos híbridos”, combinación de carne basada en células y tradicional y basada en plantas, a un nivel de costo competitivo con la carne tradicional desde 2021. Su próxima meta son productos cárnicos cultivados a un precio de menos de 10 dólares por libra para 2022.

Y aunque la falta de estándares regulatorios es el principal obstáculo para llevar la carne cultivada al mercado, el futuro ya a las puertas apremia la regulación de la nueva tecnología, para que se pueda comprar carne a base de células.

“Israel es líder en ingeniería de tejidos, podría acelerar el proceso regulatorio y llevar la carne cultivada al mercado más rápido. El país importa la mayor parte de su carne, priorizando seguridad e inocuidad de los alimentos. Acelerar la entrada de carnes y mariscos cultivados al mercado podría ayudar al país a más desarrollo de proteínas en su territorio”, dice Catalina Cordero, analista de The Spoon.

Y este es apenas un dato conocido, otros muchos continúan bajo los telones de la investigación estratégica. Lo que sí es claro es que dentro de muy poco, el futuro dejará de serlo para llegar a un presente de nuevos alimentos y sabores, que quien lo domine, dejará chico a Dean Foster y viajará más lejos que el “Nostromo”.

Share This